Carlos Tudares Site Admin
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Publicado: Mar Ene 22, 2008 4:25 pm Título del mensaje: VUELO A CIEGAS |
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VENEZUELA: VUELO A CIEGAS
Domingo 20 de enero de 2008- Caracas - Venezuela.
Vuelo a ciegas
Ávidos de noticias sobre la aeronave YV2081, algunos foros virtuales
levantan las barreras de Italia y Venezuela para preguntar por los
pasajeros. El INAC no habla y algo pasa con los radares de Maiquetía.
DIARIO "EL UNIVERSAL" - CARACAS -VENEZUELA. Por Joseph Poliszuk
Algo está claro con respecto a la aeronave que desapareció el pasado 4
de enero cerca de Los Roques: los tres helicópteros equipados para un
rescate en caliente estaban fuera de Maiquetía. El Servicio de
Búsqueda y Salvamento del Instituto Nacional de Aviación Civil, INAC,
los había destinado a la misión humanitaria que días después devolvió
la libertad a las colombianas Clara Rojas y Consuelo González, tras un
periplo de más de cinco años secuestradas por las Fuerzas Armadas
Revolucionarias de Colombia.
Otros helicópteros y aviones de la Fuerza Armada Nacional y hasta de
empresas privadas sustituyeron a los que el Gobierno adquirió en junio
de 2006 equipados con dispositivos como el sistema FLIR (Forward
Looking Infrared), que conectado a una pantalla digital indica las
diferencias de calor que cualquier avión, submarino e incluso cuerpo
humano genera bajo las profundidades del agua.
Venezuela compró esos helicópteros para evitar tragedias como la del
llamado caso Viproca, en la que el mar Caribe se tragó a 7 de los 10
tripulantes que en la mañana del 20 de diciembre de 1997 embarcaron un
avión que volaba justamente en la ruta Maiquetía-Los Roques.
El viernes 4 de enero, sin embargo, ninguno de esos tres Kazan Mi-17
de fabricación rusa estaba disponible. "Dos se encontraban cumpliendo
la misión humanitaria con los secuestrados de Colombia", indica
Enrique Martín, presidente de la Organización de Rescate Humboldt: "El
otro quedó inoperativo entre unas matas mientras taxeaba en una
operación que hubo el año pasado por el oriente del país".
Algunos familiares de las víctimas reclamaron la ausencia de los Kazan
ante la Fiscalía Primera a nivel nacional con competencia plena en
materia aeronáutica. El titular de ese despacho, José Gregorio
Morales, reconoce que los helicópteros idóneos no estaban disponibles,
pero esta semana advirtió que las labores de rescate nunca se
detuvieron: "Se les explicó que hubo vehículos de la Fuerza Aérea, la
Marina y el Ejército además de varios particulares que colaboraron".
Motores apagados
Esa mañana no hubo mal tiempo, precipitaciones o cortinas de nubes.
Los reportes meteorológicos indican que la ruta Maiquetía-Los Roques
no tenía contratiempos. A las 9:38, no obstante, las cosas cambiaron
de tono: el piloto Esteban Bessil, a cargo de la aeronave YV2081 de la
empresa Transaven, notificó una emergencia. Tras 25 minutos sin
sobresaltos avisó a la torre de control del archipiélago que se
hallaba a 3.000 pies de altura y a 16 millas náuticas de Los Roques
con otras 13 personas a bordo y dos motores apagados.
Ese fue el último reporte del que se tiene noticia. Desde entonces no
hay más rastros que el del copiloto, Osmel Ávila Otamendi, cuyo cuerpo
sin vida apareció el domingo al sur de Adícora, en la costa del estado
Falcón. La YV2081 no debió tardar más de 10 minutos en aterrizar, pero
la cronología que reconstruyó la Organización Humboldt -cuyo equipo
participó en el rastreo de la aeronave-, y luego publicó en la página
web Rescate.com, señala que el piloto anunció una operación de
amarizaje, que descendería de emergencia en el agua para ejecutar un
desalojo inmediato.
No existe, sin embargo, un registro de las palabras exactas del
comandante de la aeronave. Las hipótesis que hay a estas alturas
apelan a la memoria de la operadora de turno. En la torre de control
del Gran Roque no hay grabadoras de audio que permitan almacenar las
coordenadas que reporte cualquier aviador. "Si escuchó mal o la
comunicación era entrecortada, se deduce que las labores de búsqueda
se podrían estar realizando, desde el primer momento, en una zona
equivocada", advierte Daniel Lara Farías, consultor aeronáutico y
analista del INAC hasta 2005.
El presidente de la Organización de Rescate Humboldt, Enrique Martín,
explica que las convenciones aeronáuticas no obligan a los aeródromos
con poco tránsito a disponer de estas grabadoras. Ese, por ejemplo, es
un aparato de más de 25.000 dólares que suma dinero a la hora de
invertir en un aeropuerto con un pequeño flujo de pasajeros.
Los problemas, sin embargo, no sólo se hallan en Los Roques. Si en los
exclusivos paisajes de corales que Venezuela ostenta en el Caribe hay
fallas, el otro lado del mar no es la excepción. Lara está seguro de
que si los radares de La Guaira hubiesen estado operativos el 4 de
enero, el servicio aéreo dispondría del recorrido del vuelo, por lo
que la búsqueda en caliente hubiera sido más fácil.
Es un hecho que confirma Martín: "Maiquetía tiene dos radares
operativos en este momento: uno viejo que no puede grabar las imágenes
y otro nuevo que todavía está en proceso de adaptación y, como al
parecer tiene puntos que están creando interferencias, se ha planteado
hasta cambiarlo de lugar".
Los datos que capta el radar del aeropuerto Jhon F. Kennedy en la
ciudad de Nueva York están disponibles en Internet. También los de
lLos Ángeles y hasta Miami. Cualquier internauta puede fisgonear en
tiempo real la bitácora de vuelo de los aviones que despegan,
aterrizan o sobrevuelan las instalaciones del aeropuerto más grande de
Estados Unidos. En el principal terminal aéreo de la República
Bolivariana de Venezuela, mientras tanto, no disponen de la ruta que
siguió la YV2081 rumbo a Los Roques.
Si la grabadora de imagen del radar nuevo de Maiquetía estuviera
completamente operativa hubiese podido guardar todas o algunas de las
trazas del vuelo. El fiscal aeronáutico del país informó el jueves que
ordenó una auditoría a los radares de Maiquetía. Calcula, no obstante,
que esos dispositivos funcionan en un radio de 40 millas a la redonda,
por lo que señala que "hay que esperar".
Algunas voces añaden que el problema comenzó cuando las autoridades
del aeropuerto adquirieron un sistema operativo brasileño que no es
compatible con el radar canadiense que compraron unos dos años atrás.
En la Asociación Nacional de Controladores Aéreos no pueden confirmar
esa versión pero su presidente, Nelson Martínez, habla de una purga
que militarizó las torres de control después de la huelga que los
controladores aéreos ejecutaron en 1995. Ese, a su juicio, fue el
inicio de una política de hermetismo que se teje alrededor del sistema
aeronáutico venezolano.
Aunque Martínez dejó las torres de control tras ese conflicto, cree
que el ahora llamado caso Transaven es una buena oportunidad para
pedir transparencia. Recuerda, no obstante, que en su época los
radares no disponían de grabadoras de imagen. El presidente de Rescate
Humboldt, por su parte, deja claro que si bien la tecnología puede
ayudar, la falla de un radar no causa ningún accidente aéreo, a lo que
agrega que hasta 2006 todos los rescates se hacían con helicópteros
similares a los que emplearon en esta oportunidad. Destaca, por eso,
la labor de las instituciones públicas y particulares que han
participado en el rastreo de la nave de Transaven.
Hoy ya cuentan 16 días desde la desaparición de la nave y con ella del
piloto y una docena de pasajeros. Ocho italianos, un suizo y cinco
venezolanos iban a bordo de un modelo LET-410, que en 1987 exportó la
fábrica checoslovaca LET Aircraft Industries a estas coordenadas. Era
un avión que acumulaba más de 2.000 horas en vuelos hacia Los Roques y
el resto del Caribe. ¿Por qué falló en esta oportunidad? En este
rompecabezas las piezas no están completas.
El consultor aeronáutico Daniel Lara se pregunta cómo transcurrieron
los minutos en que la unidad bajó del aire con una tripulación que no
hablaba el mismo idioma. ¿Estaban preparados? "Ese avión no tiene
salidas de emergencia adicionales a las dos puertas normales",
sentencia. Lo dice porque casualmente en el año 2005 era el analista
de operaciones internacionales que el INAC asignó a la empresa
Transaven, de la que advierte que en una oportunidad negó el permiso
de vuelo en uno de sus aviones por falta de una póliza de seguro.
Denuncias en son de web
¿Las seis aeronaves de las que dispone Trasaven pueden ser
transferidas a otra línea aérea como Chapi Air, que pertenece a los
mismos accionistas? ¿Quién garantiza la imparcialidad de la
investigación? ¿Es segura la ruta a Los Roques? ¿Por qué el presidente
del INAC, Ramón Viñas, llegó al lugar del suceso en uno de los aviones
que prestaron varios empresarios? ¿Se ha hecho alguna gestión para
obtener los registros de radares de países vecinos como Curazao para
tratar de establecer las trazas de la nave?
¿Podemos confiar en la aviación civil? Son preguntas que Lara lanza en
el espacio virtual Lavidadesdeaqui.blogspot.com .
En Transaven, por lo pronto, no tienen la respuesta. Prefieren esperar
antes de hacer un balance del caso. Un integrante de la gerencia sólo
indicó que han cumplido con todas las regulaciones y que no entienden
lo que pasó ese 4 de enero. Otra nave de la compañía, que estaba en
Los Roques, llegó al sitio donde se reportó la YV2081 ocho minutos más
tarde del momento en que se declaró la emergencia y no alcanzó a ver
nada ni a nadie. Es parte de un misterio que ni en la empresa logran
explicarse.
Al margen de buscar culpables, Lara cree que es momento de hacer algo.
El trago amargo de estos días debe motivar a la aeronáutica venezolana
a mejorar el servicio aéreo.
Asegura que algunos niños que viven alrededor del aeropuerto de
Cumaná, estado Sucre, han competido para tirar piedritas a los aviones
que aterrizan. Si eso no es suficiente para revisar qué pasa en los
aeropuertos nacionales, añade que en la pista del terminal Josefa
Camejo, de Las Piedras, Falcón, llegó a morir un animal a finales de
2004 o principios de 2005: "Uno de los burros de un terreno adyacente
se saltó la cerca y fue atropellado por un avión de la línea Santa
Bárbara".
El blog de Lara no es el único que habla sobre el caso Transaven. En
otro son y desde Italia, los amigos y familiares de la pareja Fabiola
Napoli y Stefano Fragione reúnen fotos, contactos y comentarios en un
foro que, a través de la dirección Stefanoefabiola.org, intercambia
impresiones sobre el accidente aéreo y sus víctimas.
Ellos y los otros familiares de los italianos se preguntan qué hacer.
El abogado de una de las familias de las víctimas maneja tan poca
información que, consultado vía mail, formuló más preguntas que
respuestas. De hecho no sabe si viajar para Venezuela. De cualquier
forma, el fiscal Morales informó a los consulados de Italia y la
Embajada de Suiza que las regulaciones internacionales permiten a los
familiares nombrar un experto aeronáutico que los represente ante la
justicia venezolana.
De este lado del mundo las cosas no son diferentes. Los Rodríguez
esperan en su apartamento de la calle 14 de El Valle alguna
información sobre Yza Rodríguez y su hija, Karina Ruiz, quienes
viajaban por primera vez al Archipiélago, gracias a unos boletos que
ganaron en un bazar.
Un maratón de bailoterapia las condujo hace tres meses al Centro
Comercial Ciudad Tamanaco de Caracas, donde su número de inscripción
les valió dos pasajes a Margarita.
Contentas pero sin los tiques en mano, regresaron a casa al final de
la jornada. Fabiola Rodríguez recuerda que su hermana anunció demandar
a los organizadores del evento por publicidad engañosa si no
concretaban la entrega de su premio. Finalmente se lo dieron. Y
también le permitieron cambiar los boletos a Los Roques en el vuelo de
las 9:00 de la mañana, que una línea llamada Transaven pautó para el 4
de enero.
A las 9:13 minutos despegó el avión. A las 9:14 el primo de Karina
recibió el último mensaje de ella en su celular: "Estamos de paseo,
nos vemos en la noche". "Era un viaje turístico full day", agrega
Cecilia, madre y abuela de esas pasajeras, respectivamente.
En nombre de su hermana y sobrina, Fabiola quiere detalles de la
búsqueda. El ministro de Infraestructura, José David Cabello, rompió
el silencio el jueves al anunciar que la búsqueda no ha terminado.
Informó la intervención de la empresa Transaven y añadió que unos
buques de radar sónico intentan seguir la pista de dispositivos como
la radiobaliza, un instrumento que debe tener todo avión y que emite
ondas sonoras después de cualquier tipo de impacto.
Representantes de la empresa y del INAC irán a la Fiscalía el próximo
jueves para consignar las certificaciones del avión, entre otros
datos. Fabiola Rodríguez advierte, no obstante, que espera noticias:
"Se supone que debieron abrir las dos puertas del avión", dice. "¿Si
así fue dónde están los pasajeros? ¿Si amarizaron perfecto por qué la
autopsia del único cadáver que encontraron indica que murió de un
impacto y no ahogado? ¿Por qué no consiguen la radiobaliza?". |
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